December 23, 2011

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Unión de Vecinos realiza posada, en la que también se llama a la solidaridad y la justicia –

Blogpost40
Por Mayra Azanza

2011-12-23

Así como María y José pidieron posada hace un poco más de dos mil años, 150 miembros de la organización Union de Vecinos de Boyle Heights sortearon las calles de su vecindario, tocando puertas y entonando canciones.

“Ellos fueron peregrinos, como nosotros”, afirmó Alma Salcido, miembro de la Unión de Vecinos. “Somos migrantes como ellos, no ha cambiado nada”.

Para Salcido y los Union de Vecinos de Boyle Heights, la posada de anoche tuvo muchos simbolismos: el espíritu de lucha, de pedir asilo, de perseverar por un sueño, ese mismo que llevó a los peregrinos al pesebre en Belén.

Así han luchado por un vecindario limpio, seguro y rehabilitado.

Eligieron estratégicamente la calle Fickett y Malbar, zona peligrosa en donde por las noches ocurren crímenes y distintos ilícitos, como lo dijeron los vecinos.

“Pero al menos hoy aquí no pasó nada malo”, dijo Elizabeth Blaney, coordinadora de Union de Vecinos.

Don Pedro Salcedo vive en la calle Fickett y con entusiasmo permitió que la fiesta tuviera lugar en las afueras y la cochera de su casa. Al final de la procesión, Don Pedro, enfudado en la playera anaranjada de Union de Vecinos, tomó el altavoz y dijo: “Ahora les voy a enseñar a barrer, al estilo Cantinflas”.

Acto seguido, comenzó a mover la escoba ante los divertidos vecinos: “Desde mañana quiero ver las calles bien barriditas, así, a toda máquina”.

Ese fue el mensaje que se enfatizó entre los vecinos anoche: un Boyle Heights limpio, no solamente de basura, sino de crimen y de temor.

“Vivimos en una área con basura, que no tenía luces. La Unión de Vecinos logró que pusieran alumbrado, pero ahora la basura es un problema de aspecto y de salud para nosotros y nuestros hijos”, compartió una vecina.

Según Salcido, su vecindario tiene muchos otros retos. Uno es el alquiler de inmuebles y otro el aumento en los costos de renta. Los vecinos piden que la renta no les aumente porque son personas de escasos recursos y, según la vecina, “los propietarios no invierten en las propiedades pero siguen aumentando el alquiler”.

Union de Vecinos está entablando una conversación con el Concejo para presentar una propuesta de ordenanza que regule el costo del alquiler y mejore las condiciones de las propiedades.

Buscan también la limpiezadel aire. Boyle Heights está flanqueada por autopistas y la contaminación ha causado problemas respiratorios en los habitantes, como alergias y asma, e incluso cáncer.

“Estamos trabajando en una ordenanza en el Concejo para que se restrinja el paso de autos a diesel y ponga regulaciones a los talleres que pintan autos al aire libre”, dijo Salcido.

Mientras la vecinaexplicaba lo relativo a su comundad, las piñatas comenzaron a llegar. Pero de entre ellas destacó una en forma de patrulla de policía.

“Esta piñata simboliza el temor y la desconfianza que tenemos con la policía, porque nos quitan las cosas que vendemos, o se ponen del lado de los propietarios de las casas”, dijo Blanquita. “Pero si vienen a pedir pozole, les invitamos”, completó María Carrillo, vecina también.

Fueron 150 vecinos, cada uno con una historia distinta, una razón individual para estar ahí anoche, pero todos compartieron la algarabía de no olvidar sus raíces y continuar las tradiciones con sus vecinos, a pesar de las fronteras y a través de las generaciones.

Y del mismo modo que la calle Fickett se llenó de aroma a pozole casero, así se llenaron los corazones de los Union de Vecinos de Boyle Heights, que desearon que sus espíritus se llenen de fraternidad entre vecinos, para tener energía y luchar por sus hogares en 2012.