November 13, 2004

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os soldados del voto

Un dedicado equipo de activistas de Boyle Heights trabajó ayer intensamente para llevar al electorado a sus casillas de votación

La Opinión

Marilú Meza,
Reportera de La Opinión

Miércoles, 03 de noviembre de 2004

La meta de los activistas era que los electores registrados salieran a las urnas a ejercer su voto.

El equipo de Kenia Alcocer, coordinadora de Vecinos Unidos de Boyle Heights, tenía que lograr que las 621 personas registradas para votar en la casilla ubicada en el Centro de Recreación State emitieran su sufragio, y al punto de las 11:00 de la mañana salió a motivarlos.

“Los latinos necesitamos movilizarnos porque hay muchas cosas en la boleta electoral que nos están afectando. Parece que un voto no es nada, pero la unión de muchos hace la fuerza”, expresó la joven de 19 años mientras caminaba bajo los candentes rayos del sol en busca de electores.

El objetivo de Vecinos Unidos de Boyle Heights era conseguir que 10 mil electores que ocasionalmente emiten su voto en esa área ejercieran su derecho, y alrededor de 25 voluntarios participaron en la caminata de promoción.

Mientras el equipo de Kenia buscaba las listas de las personas que todavía no votaban, una inspectora de la casilla del Centro de Recreación platicó que hasta las 11:30 no se habían registrado problemas en el proceso electoral.

“Hemos estado muy ocupados y hasta ahora 210 personas de las que tenemos registradas han venido a votar”, expresó Glendy García.

Ya con la lista en mano, Kenia, junto al resto de su equipo, formado por sus hermanas Karen y Carla, comenzó a tocar puertas hasta llegar a la de Yolanda Ibarra, de 73 años.

“No me acuerdo si ya voté. Tengo muy mala memoria”, expresó la mujer, que después de rato recordó que aún no había ejercido su sufragio.

“No he votado. Voy a ir la casilla de votaciones de la esquina a votar en la tarde, cuando mi vecina llegue del trabajo. Es importante para que mejoren los beneficios de las personas mayores”, dijo Ibarra, luego le pidió a la coordinadora que la llamara más tarde para recordarle.

En esas urnas la participación de los votantes fue clara. Había una fila de personas esperando emitir su voto y por la calle se divisaban algunos vecinos que se acercaban a las urnas.

“Vamos a votar, pero no traigo identificación”, expresó Susana Chávez, quien caminaba rumbo a la casilla.

Kenia le explicó que no era necesario presentar identificación, le dio información no partidaria sobre los puestos y propuestas en juego y un volante que explicaba los derechos de elector.

Ya casi a las 5:00 de la tarde, Kenia y su equipo habían logrado la mitad de su meta, y en general un 30% de los votantes en esa área de Los Angeles habían votado.

“Esto es significativo, porque uno no espera que la mitad de los electores hayan votado a las 5:00 de la tarde”, expresó Leornardo Vilchis, director de Vecinos Unidos, haciendo referencia a que la mayoría de la gente vota después del trabajo.

El esfuerzo de los Vecinos Unidos es parte de una coalición llamada Vecinos Unidos en Acción, formada por agrupaciones como la Coalición Comunitaria, la Coalición de Los Angeles para los Derechos de los Inmigrantes (CHIRLA), la Alianza Metropolitana y la Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU), que se unieron para movilizar el voto entre los hispanos.

A diferencia de Vecinos Unidos, esta organización también estaba promoviendo las proposiciones 66, que reforma a la ley de “tres delitos y fuera”, y la 72, que provee seguro de salud a los trabajadores de corporaciones medianas y grandes.

“En cinco semanas hemos educado a 26 mil electores, que se comprometieron a ir a votar y a apoyar nuestras propuestas… y queremos asegurarnos que lo hagan”, dijo Mary Ryono, coordinadora de Alianza Metropolitana.

Nota de La Opinión